martes, 6 de junio de 2017

Sacrificios imposibles (work in progress)


"Fumo en la ventana,
veo tu silueta sobre el arrecife"
Quique González, Salitre 


Tal vez,
dejar de fumar me ha robado la palabra
la actitud de ponerla por escrito
después de mirar al infinito
el gesto torcido y la mirada ausente
entre bocanada y bocanada.
Tan de película de las de antes.
Una pose, sí, pero con propósito:
Sacrificar los pulmones para limpiar la mente
cambiar de lugar el veneno de mi cuerpo
(nada está ya libre de coste)
a cambio del preciso instante
para paladear el abandono y la pena
de afrontar que nadie espera mi llamada esta noche
ni ninguna otra, realmente
y ser valiente como para escribirlo.
Dejar de fumar salvó mi vida
o eso dicen
las estadísticas no son concluyentes.
Cuenta Blanca que hay estudios
pero que ya veremos,
nunca se sabe.
Aunque quizá no importe, ni mereció la pena
si es cierto que no escribir más es el precio,
decir adiós a todo lo que me hizo hombre.
O puede en cambio
que ya nada me importe lo bastante,
ni siquiera que esto rime.
A lo mejor es eso.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Trump's Coñombian bullseye

Traicionas el último de tus principios
el día que el mundo se entrega a la locura
¿Y a qué suena ese fracaso?
A reggaeton, suspiros de alquiler
y al ruido del aire acondicionado

viernes, 21 de octubre de 2016

Memento

Está creciéndome la necesidad de tatuarme,
el impulso
de maltratar mi piel y corromper su pátina;
inventar un perímetro, una forma,
para la herida que nace por mi mano
que sirva de recuerdo, en el futuro,
de que te aparté de mi aunque te quiera
(hoy y entonces).

Como si hiciera falta...

sábado, 1 de octubre de 2016

Vuelta rápida

"El día es raro, 
ni te echo de menos..."
Taburete, Sirenas


Peleas hasta el final de la consciencia
aunque la noche esté tocando ya corneta
y es que
¿qué son quince euros más o quince menos
si por ellos puedes entretener el paso de la historia
bailando con quien no se te ha prohibido
a base de caricias circunspectas
el tiempo exactamente justo
para superar lo que trae la madrugada?
(el recuerdo de sus labios en los de otro
y demás razones por las que sacrificar la raza humana)

martes, 25 de diciembre de 2012

Y de nuevo vendrá con gloria...

Vendrán tus piernas
y borrarán rastro de todo pecado
salvo uno.
Cambiarán la naturaleza
de las cosas y las noches,
traerán la paz a la sinrazón,
a la incertidumbre.
Sonreiré como un niño
que no hubiese conocido el mal
antes de llegar la salvación
y la pureza de tu cuerpo
devolverá el valor a la palabra fé.
Vendrán tus piernas
y no volveré jamás a estar a solas.
Vendrán tus piernas
y su reino no tendrá fin.

Sevilla bien vale una misa

Para mí hay pocas costumbres más hipócritas que el rito de la paz de la eucaristía cristiana. Me refiero a que no les deseo ningún mal en absoluto a los desconocidos del banco de delante o detrás, pero les mataría sin dudarlo para proteger a los del mío.
Ah, sí, Feliz Navidad.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Los Reyes Magos no son los padres

Vamos nena,
mírame a los ojos directamente
y miénteme.
Me parece siempre igual de fascinante
cómo cada vez que lo haces,
no matter what,
todas las fibras de mi cuerpo
se ponen de acuerdo para creerte.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Huir del S. XXI

No se me ocurre nada que me apetezca hacer vestido de traje.
Todas las cosas que de verdad me gustan se hacen con poca o ninguna ropa y, desde luego, no con ropa formal.
Cuanto menor es la calidad y cantidad de ropa que se lleve, más divertida es la actividad. Sentirse bien dentro de un traje no es más que el premio de consolación.
Una vez abandonada la ilusión de la ambición, tan sólo queda la posibilidad del ascetismo.

Yo quiero o bien poder tenerlo todo o no necesitar nada.

sábado, 3 de noviembre de 2012

martes, 23 de octubre de 2012

domingo, 21 de octubre de 2012

Y es que, cuando te pones caliente...

Tu falda y mi pantalón tuvieron sexo sobre el asiento de mimbre del hall del hotel. Interrumpidos, sólo levemente, por otros huéspedes que intentaban aparentar no vernos para no tener que fingir escándalo.
Este es de los recuerdos más bonitos que guardo de nuestro fugaz romance, si no el que más.
Quizá sea porque, como no hablaste durante un buen rato, no tuviste oportunidad de estropearlo.

Piso compartido

Se me ocurre poca gente con la que estaría tan incómodo a solas en una habitación como lo estoy con mis recuerdos.

sábado, 20 de octubre de 2012

Otoño 18 en Madrid

La hoja se desprende del árbol
y cae lentamente.
Muy lentamente,
como si el aire pusiera
todo su empeño
en devolverla a la rama.
Y cae, sigue cayendo.

Me invade una poderosa sensación de deja vu.
Supongo que lo verdaderamente importante no podemos cambiarlo.

jueves, 18 de octubre de 2012

Rebound boy and girl

Tú y yo carecemos de volumen
y peso propio.
Nos conforma un catálogo de coincidencias,
una sucesión de encuentros fortuitos
y nerviosos.
La ausencia de planes mejores.
Nuestras despedidas
titubeantes y desordenadas
(¿era éste quizá el momento
de besarla?)
nos delatan.
La torpeza, digo,
es evidente entre nosotros.
Nos falta entidad,
podría intuirse que futuro.
Tú dices que la vida es complicada.
Yo digo:
"No tienes que decir nada"
pues somos prolíficos en el uso
de lugares comunes.
Tampoco es que nos preocupemos
en exceso;
estamos a la espera de algo
como el que intuye que
éste no es uno de esos momentos importantes.
Somos como una pausa para los anuncios
que parece que ya dure demasiado.
Pero, ¿vamos mañana a tomar algo?
Sí, claro,
¿por qué no?

Chanquete ha muerto

¿Qué fue
de aquellos veranos
en los que la noche cálida
nos envolvía?
Días de levante y alcohol
languidecían
hasta fundirse en la mañana de otros días.
Atardeceres perennes
y desordenados
sus partículas de fuego inertes
suspendidas en horas pesadas,
densamente deliciosas.
¿Qué fue de esos veranos
en los que no se adivinaba
ni frío ni ropa
y se olvidaba su concepto?
Vestiduras expatriadas de los cuerpos
invadidos solamente
y si acaso
por el agua y otros cuerpos.
¿Volverán esos veranos tozudos
de piel resplandeciente
bajo el calidoscopio de la sal?
¿Qué fue de aquellos veranos,
de sus espejismo sobre el asfalto?
¿Qué fue de la vida?

miércoles, 10 de octubre de 2012

Temporada de caza

Últimamente, en cuanto a las mujeres, no estoy de humor para conquistar como el Imperio Romano-- Vini, Vidi, Vinci y luego quedarme en el lugar y gestionarlo.
Estoy más bien en modo Guerra de Vietnam; guerra de guerrillas-- llegar y arrasar con todo para seguir luego adelante, una vez eliminada la oposición, sin anexionarme ningún territorio en absoluto.
No sé si me entendéis.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Echo de menos las noches que acababan
en el after de tus piernas.

Es complicado describir
sobre el mapa
algún camino directo que nos una;
nos hemos perdido
en demasiadas carreteras
y prácticas sexuales secundarias

lunes, 24 de septiembre de 2012

The way it was, by The Killers

" Did you forget all about those golden nights?"

No sé cuánto hubo de amor y cuánto de influencia del atrezzo. Sospecho que las luces de neón de Las Vegas, su constante parpadeo, nos desorientaron de algún modo.
Sé, sin emabrgo, que durante esa semana que pasamos decidí no pensar mucho en ello y asumir que estaba enamorado de ti por los motivos correctos.
No sé si fueron, digo, las luces o la urgencia de ver cómo se acababa el dinero pero, nena, cuánto te quise en aquel oasis halógeno perdido en medio del desierto.
Besarte era como beberse una botella de bourbon apresuradamente; sabía que tarde o temprano me pasaría factura. Pero todo en ti me sugería inmediatiz y adrenalina; cada segundo que nuestro amor se consumía exponencialmente nos quemaba los ojos y las manos y la boca. Y así aumentaban nuestro desasosiego y nuestras ansias de comernos a dentelladas,
Recuerdo tu mano tirando de la mía entre máquinas tragaperras, a ritmo de tu risa traviesa y el parpadeo de las lentejuelas de tu vestido.
Recuerdo tu mano en mi cara mientras besabas con urgencia.
Recuerdo tu mano en mi espalda, arañando con rabia y tus piernas cruzadas bajo ellas como si fueras una araña.
Lo recuerdo todo ahora, frente al ordenador de la oficina.
No sé si inluyó en la manera que te quise nuestra caducidad manifiesta, pero cómo te quise, nena, hasta que se nos acabó el dinero.