martes, 9 de noviembre de 2010

Marca Reg.

Esto es como una Oreo
te voy a decir como se usa
primero se abre con cuidado
y después se chupa.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cantos de amor asimétrico
saxofones de tristes notas.
Noches oscuras de viento gélido
que levantan del suelo hojas secas.
Y tus ojos, tus ojos a lo lejos, me miran entornados
y yo los miro de vuelta
temblando como un papel mojado.
Nuestras miradas se cruzan,
chocan nuestros dos mundos y la noche se ilumina.
Despilfarro sentimientos
que se pierden en las vibraciones intermedias.
Siento tomar forma un beso
que nace de la urgencia,
de la fuerza que imprime una necesidad.
Planea una suerte de ahora o nunca y tú
tan rápida y sonando a tiempo que se escapa,
a demasiado tarde,
amenazas con elevarte sobre las farolas y escapar
pero la acera no perdonaría que dejaras de pisar sobre ella
y sus baldosas empiezan a hacer un ruido como de cascos
de caballo
levantándose en un tobogán que crezca hasta tocar tus pies.
La ciudad entera da la voz de alarma
-las farolas parpadean un SOS en morse-
y programa su corazón a estado suspendido
esperando a que regreses para volver a funcionar.
Me tiende su mano recubierta de granito y cristal
y cuando la estrecho, la urbe y yo,
yo y ella,
lloramos en silencio mientras te vemos marchar,
abriendo a tu paso las estrellas.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Más reflexiones de biblioteca

Hasta ahora jamás lo hubiera dicho, pero que tu debilidad sean las tetas grandes y no los culos bonitos tiene un par de desventajas.
Por ejemplo, si eres culista y no tetista y una chica con un culo impresionante se sienta delante tuyo en la biblioteca, es poco probable que te arruine la tarde de estudio.

Reflexiones sociológicas desde la biblioteca

He pensado que ya casi no se ven tangas asomando por encima del borde del pantalón. De hecho, he visto uno hace un momento y, además de hacerme reflexionar, me ha excitado bastante.
Antes eso no me pasaba, porque veía escenas parecidas constantemente, lo cual me hace preguntarme; ¿se ha pasado de moda? ¿O es que simplemente las chicas ahora se ponen el pantalón donde deberían?
En cualquier caso, ¿por qué dura tan poco lo bueno? ¿Por qué no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que, de repente, nos falta?

sábado, 6 de noviembre de 2010

For American Psycho´s Sake

Deep inside I somehow realise it´s not the first time I wake up out here, disoriented and lying on the dust in the surroundings of this same rest area. Funnily enough, I can´t tell where exactly it is located. Not near any city, that is for sure. I can see freeways, cars passing by at high speed. Not any buildings, though and no people either. I don´t remember much about anything; my car can´t be far away, I remeber parking it somewhere underneath a bunch of stars if that´s any clue at all.

I think about your eyes, they are smiling and they whisper "You know, don´t play it coy".

Waving my hand around my head, trying to make the smoke I imagine your reminder as disappear I mumble "Yeah, yeah, I know, it´s all your fault. Or better, mine ´cause I can´t help loving you no matter what a bitch you are". And we both know, she is some bitch.

As soon as I climb the stairs of the bar´s entrance I´m struck with a sense of welcome. It´s odd but, in a way, this place feels like home. It is deserted, but just as if everyone had just vanished seconds ago: it´s all neat and clean, there is recently made coffee coming out of an spresso machine, and half-eaten food on the tables.

Why is this, that I feel so comfortable here, so sure that this is the place, the right spot, as if I belonged here and nowhere else?

It could be because this lonely landscape reminds me of the desert I grew up in. Probably has something to do with the fact that I have always found peace in lonely frontiers, those which could have just been torn off from any given southern song about lost, drunk cowboys riding without direction, yet always advancing to their own death and oblivion. I kind of wish I could find mine, because you sure wouldn´t been able to chase me that far and that´s good enough for me, no matter what it means in the end.

While I hum a tune that sounds suspiciously familiar to Knockin´On Heaven´s Doors but isn´t I head to the bathroom to wash the dirt off me and clean myself a bit.

It seems OK, it even smell fresh, which is good but really means nothing about how healthy it really is. A piece of paper hanging on the wall says that María cleaned this place at 8 AM and Cristina and Joana did so at 10 AM and 12 AM respectively. Now it´s two o´clock in the evening.

There is a shower booth in the left corner of the room, near the urinaries.

At some primary stage of my being I know that, as this is not the first time I live this situation, I will probably wake up on the same road again soon and this will happen all along once again, who knows how many more times.

So, I guess, the only question remaining is how much can I trust Joana.

A 4 años vista

En este mundo de afanosa exageración
no sería sorpresivo
que una mañana teñida de humo
dos hombres al saludarse
en educación desmesurada
en vez del sombrero
se quitaran la cabeza.
La perdemos ya tan a menudo...
Parecería normal ese mismo día
que nuestros besos se escurrieran
por las rendijas de la alcantarilla.
Sin hacer ruido,
buscando las razones que les dimos
y perdieron en la costumbre.
La asfixia del día a día
estrangula nuestras cinturas
y nos encadena a las farolas
de las que el reloj tirano,
rugiente dios azteca,
no nos permite alejarnos.
Y en la ribera de la jungla de granito
abandonamos nuestros corazones en consigna
prometiéndoles volver
un día de estos.
(Ese momento nunca llega.)
¡Ah!
Buenos días de nuevo a usted también,
cristal opaco.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La historia de mi vida

El día que repartieron
las papeletas al más tonto
estaba yo solo en la fila.
No sé exactamente qué hora es
pero es ahora cuando extraño
una cara familiar,
cuando se pasa el efecto del alcohol
y busco una mano en la rodilla,
una caricia en la mejilla
y un beso de buenas noches.
Como si fuera un niño
asustado de la oscuridad que le rodea,
a quien nadie oye llorar
que añora una canción de cuna.

martes, 26 de octubre de 2010

La verdad

Qué quieres que te diga. Lo que más lamento ahora es que nunca te voy a oir gemir, resoplar.

Ellas

Hay pocas sensaciones comparables con sentarte a la mesa con una mujer y comprender en un instante que se ha puesto guapa para ti. Que antes de salir de casa se ha mirado al espejo y se ha arreglado para gustarte. Que se ha preguntado "¿Cuál de estos vestidos me queda mejor?" y realmente le ha importado la respuesta.
Mientras la miras y sonríes ella te mira de vuelta e intenta leer en tus ojos si ha acertado con la elección.
No tiene que decir nada más, no tiene que hacer nada más. Con eso es más que suficiente.