- Tengo un problema con las mujeres...
- ¿Sólo uno?
lunes, 6 de febrero de 2012
jueves, 19 de enero de 2012
Alguien o algo te espera en casa
Me he comprado unas zapatillas por Internet. Llegarán, aproximadamente, un par de días después de que yo me haya marchado de nuevo. Esto quiere decir que no las veré, ni podré hacer nada que tenga que ver con ellas, hasta que vuelva, dentro de 4 meses. Me estarán esperando aquí, probablemente aún dentro de su caja y para mí serán un misterio durante todo ese tiempo. Una vaga idea, no totalmente formada en mi mente. Casi una sospecha. No será hasta que las sostenga entre mis manos que pueda comprobar si su textura es la que imaginaba, sus materiales del color exacto que intuí en la pantalla del ordenador. No podré decir antes si me quedarán bien, si harñan juego con mis vaqueros como creía cuando las compré. Pensaré en ellas como se piensa en el futuro o en la muerta, sin alcanzar a formar una idea completa, siempre difuminada.
Su vida útil no comenzará mientras no regrese, esperarán aquí, en suspenso, inmaculadas, hasta que eso ocurra. Una promesa de pasos futuros, presas de un anhelo de rendimiento óptimo. Un monolito. Un pacto tácito de que algún día yo he de volver aquí, aunque sólo sea para recoger mis zapatillas y volver a partir.
Su vida útil no comenzará mientras no regrese, esperarán aquí, en suspenso, inmaculadas, hasta que eso ocurra. Una promesa de pasos futuros, presas de un anhelo de rendimiento óptimo. Un monolito. Un pacto tácito de que algún día yo he de volver aquí, aunque sólo sea para recoger mis zapatillas y volver a partir.
El ciclo de la vida
Iba subiendo las escaleras mecánicas del metro cuando me he sacado un moco. Era un moco largo y molesto, y lo he contemplado asido entonces a mi dedo, durante unos segundos. Una vez acabado de estudiarlo, lo he tirado al suelo con ayuda de otro dedo contiguo. He intentado ser discreto durante todo este proceso, para que nadie me viera. El moco ha caido sobre el escalón en el que estaba parado mientras subía, y se ha colado por una de las rendijas entre dos de los filamentos que sobresalen y componen dicho escalón, pero podía seguir viéndolo, cerca de mi pie derecho. Durante todo el trayecto he estado centrado en ese moco que reposaba apaciblemente y que, poco tiempo antes, había sido parte de mí. Según me acercaba al final del trayecto, me he percatado de que ese escalón, y mi moco con él, iba pronto a ser tragado por el mecanismo de las escaleras. Yo abandonaría su comfort para pisar tierra firme de nuevo, y ese preciso escalón se sumergiría bajo tierra para llegar a donde quiera que van los escalones de las escaleras mecánicas cuando vuelven a alinearse con los demás y continúan su ciclo hasta volver a ofrecerse al pie de las escaleras mecánicas para completar, una y otra vez, el mismo ciclo. Al pensar en mi moco como parte de ese proceso, he imaginado que, en algún momento del mismo y, quizá por efecto de la fuerza de la Gravedad, se desprendería del escalón para caer al suelo del habitáculo donde se confina la maquinaria. Y me he preguntado por todos los mocos que habrá en ese rincón oscuro y olvidado, por el tiempo que transcurre hasta que se desintegran en silencio los unos cerca de los otros, y por todas sus historias.
miércoles, 11 de enero de 2012
Mi vida en Madrid
Un par de días aquí han bastado para recordarme que no la echaba de menos en absoluto.
Reflexiones de hoy
Sospecho que sigo enamorado de alguien que me imaginé, pero luego resulto no existir. Es decir, enamorado de una primera impresión errónea, una versión mejorada de ti, prefrabricada.
Los portales con sofás siempre me han infudido respeto, creo que por la seriedad que transmiten.
Los portales con sofás siempre me han infudido respeto, creo que por la seriedad que transmiten.
viernes, 30 de diciembre de 2011
Alberto

Alberto se va, como era de esperar. Se queda Ana.
Alberto se va, tras todos estos años construyendo otro Madrid, el subterráneo, impasible ante las quejas de los moradores de la superficie. Le llamaron el Faraón, y no porque tuviera nada que ver con la estirpe de los Flores, que no lo tiene. Si no por su monumental afán constructor, escarbador, tunelador. Hoy se puede cruzar Madrid de punta a punta en diez minutos, sin siquiera intuir el cielo. Y yo se lo agradezco, porque es harto cómodo. Es conveniente. Es rápido. Todos tenemos prisa hoy en día, y valoramos las cosas cuando son convenientes. Y rápidas. Y cómodas.
Cuando la gente ponía el grito en el cielo mientras Alberto abría Madrid en canal para futuro comfort de sus habitantes, yo pensaba: "Cuando todo acabe y comprueben las ventajas de todo esto, se darán cuenta de lo ridículo de sus quejas"
No ha sido el caso. Todo ha acabado, Alberto se va, y sus desagradecidos ex- súbditos todavía lamentan aquellas incomodidades pasajeras.
Pues bien, estoy seguro que cuando caiga La Bomba y la atmósfera sea irrespirable, quedando la superficie reducida a un escombroso campo de batalla entre zombis hambrientos de carne humana y máquinas rebeldes asesinas, y todos los humanos supervivientes nos veamos obligados a vivir en los túneles, es muy probable que por fin agradezcan a Alberto que hiciera tantos, tan espaciosos y en tantas direcciones.
O quizá no, quién sabe, la política es un juego de mentes enconadas.
Pero yo digo: amad los túneles, no tiréis desperdicios en ellos, puede que sean nuestro único hogar dentro de poco, desde donde tengamos que coordinar la Resistencia, reconstruir la raza humana.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Equipo Archstone
Senda va a echar de menos estas olas, que le han dado tanto.
Paloma echará de menos su habitación, tan grande y sólo para ella.
Neme probablemente no encuentre gente de la que reírse del mismo modo que hace aquí; en casa hay que guardar las formas.
Sanfe añorará los días en los que era la princesa y los cumpleaños duraban días y semanas.
Várez escuchará música lejana y se acordará de otras mejores, las que sonaban antes de salir.
Mientras, Pros echará de menos el Sol y el Sol le estará buscando a él.
¿Yo?
Yo me sentaré en la playa al atardecer y echaré de menos a Senda, a Paloma, a Neme, a las Marías y a Pros.
Paloma echará de menos su habitación, tan grande y sólo para ella.
Neme probablemente no encuentre gente de la que reírse del mismo modo que hace aquí; en casa hay que guardar las formas.
Sanfe añorará los días en los que era la princesa y los cumpleaños duraban días y semanas.
Várez escuchará música lejana y se acordará de otras mejores, las que sonaban antes de salir.
Mientras, Pros echará de menos el Sol y el Sol le estará buscando a él.
¿Yo?
Yo me sentaré en la playa al atardecer y echaré de menos a Senda, a Paloma, a Neme, a las Marías y a Pros.
Lindbergh Field, 12-21-2011
Una despedida abrupta sin valoración previa,
que llega de improvisto,
es un trámite relativamente leve y pasajero
pero también una promesa de dolor futuro
que llega de improvisto,
es un trámite relativamente leve y pasajero
pero también una promesa de dolor futuro
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Efecto campamento
Acabo de caer, de repente, que desde que estoy en San Diego no he tenido ni una mala noche. Ni una. He disfrutado de todas y cada una de ellas. No me he encontrado durante estos 4 meses sólo en la barra, deseando volver a casa, estar en otra parte. De hecho me ha costado aceptar la cantidad de noches de ese tipo que he vivido los últimos años, sobre todo antes de llegar.
Me da miedo.
Me da miedo porque, poco a poco, sin aviso, estoy volviendo a pensar. Y no me gusta, pienso sin permiso de nuevo. Me da miedo porque en una semana vuelvo a casa, porque el euro cae en picado y porque Steven Spielberg estrena una peli de un caballo. Y nada de eso, nada, es buena señal.
Dedicado a Piki, Paloma, Senda, Neme, Martín, Alvaro, las Marías y otros muchos. Puede que nunca lo lean, pero la burbuja que ahora amenaza con romperse la crearon ellos.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Bienvenidodevueltaalmundodelpensamiento
En algún lugar del Universo el mundo real me espera girando sobre su eje. Mientras, yo escucho villancicos conduciendo bajo el Sol entre palmeras.
Volver a casa es una promesa de dolores de cabeza.
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